Sobre la relación con lo verdadero, una forma que no desiste desde hace más de 2.600 años; probablemente mucho más tiempo, desde que la antropología señaló el comienzo de lo humano.
El relato de “Un teólogo en la muerte ” [i] me hizo acordar al texto La instancia de la letra... de Lacan; en particular, a la frase: «el texto más cargado de sentido se resuelve en insignificantes bagatelas matemáticas». El punto de comparación viene a raíz de que el teólogo no registra que ha muerto y sigue con su tarea, pero su labor lo ha llevado al infierno (yo leo allí la falsedad en vez de la verdad). En otras palabras: por no escribir sobre la verdad de la importancia de la caridad se ha ganado el infierno, aunque él, en un primer momento, no se sepa allí. A partir de esto imaginé, pensando en el texto de Lacan, que, si la meta es la verdad universal, esta no se puede conocer a través de la argumentación. La argumentación podría, en principio, ser reducida a una pila de silogismos encadenados prosaicamente. Sabemos desde Aristóteles que es posible argumentar cualquier cosa usando la técnica silogística, porque la clave está en la demostración de la verdad de los conc...
